domingo, 21 de noviembre de 2010

Sinceridad y honestidad

Sinceridad y honestidad

Sobre la primera:

Lo que todo el mundo pide,
aunque no todo el mundo la tiene.
Su enemiga es la mentira,
con ella hay que tener cuidado
porque sabe camuflarse muy bien
tras caretas de inocencia e ingenuidad.
Es tan grande como el mar
y abarca un territorio semejante
en el corazón de todo el que la posea
aunque en cada corazón varía.
Esta en el interior de cada uno
y se saca a la luz cuando se pide
o cuando se ve necesario,
pero hay veces que es mejor
no sacarla a la luz
por mucho que te lo puedan pedir.
No decirla es símbolo de que oculta
secretos innombrables.
Más de una vez se necesita.
En un juicio es mejor que aparezca.
Va de la mano con la verdad,
sin ésta no existiría.
Es la protagonista de muchas canciones
y de alguna que otra película.
Vive en el mundo de los sentimientos
y se plasma en el de los actos.
Puede aparecer bajo presión,
pero es mejor no llegar a ese punto
Traza una línea entre la amistad
que puede llegar a amor para fusionarlas.
Puede ir guiada por la honestidad
y la justicia que ésta implica.
“La sinceridad no es algo que debemos
esperar de los demás, es un valor que debemos
vivir para tener amigos,
para ser dignos de confianza…”

La honestidad

Se da en algunas personas solamente
Se delata sola
Es un valor unido a la fidelidad
y la nobleza de cada uno
Necesita de la verdad para sobrevivir
en este mundo de autoengaños.
En el interior de cada un@,
puede negarse apareciendo así el autoengaño.
Consiste en obrar bien con los demás
y siendo fiel a un@ mism@.
Es profunda y abstracta.
Puede ser como un poema de enorme
y no verse tras la luz de la subjetividad.
Se demuestra sola porque se deja ver en los ojos
Sin la bondad no podría aparecer.
Es un valor que tiene cualidades
y características propias, tiene,
por lo tanto, personalidad.
Es invisible en el mundo físico
pero ocupa una gran parte del mental,
sentimental y abstracto que la sabe guardar
muy bien hasta cuando deba aparecer.

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