viernes, 19 de noviembre de 2010

las heridas

Heridas

Las peores no suelen ser las exteriores.
Algunas son tan profundas
que no se dejan ver con facilidad
Pueden ser tan profundas que alcanzan al alma.
Las que tardan más tiempo en sanar son:
o las psicológicas, o la del corazón,
puesto que son las que más calan y más duelen
y las del corazón necesitan su tiempo de asimilación,
de cura, porque coserlo es doloroso
y la cicatriz que puede quedar puede ser muy grande
y hasta reabrirse si no se ha sabido cerrar bien.
Algunas de las peores son las de guerra.
Está relacionada con la parte psicológica de la mente,
pues el dolor físico se puede neutralizar con el psíquico.
Algunas se combaten con una buena dosis de amor,
o un kilo de cariño, o con una pizca de caricias,
o con una mijita de subida de ánimo,
o con un poco de tiempo o con todo a la vez,
pero siempre hay que saber sazonarla
con una última dosis de sinceridad.
Te pueden sorprender porque a veces no saben
cerrarse haciéndose así de rogar.
La causadas por una pérdida,
dejan a su paso una cicatriz que a veces de abre.
Las físicas son secundarias,
se quedan en un segundo plano al lado de una
que bien podría necesitar un transplante de corazón.



Hay que tener cuidado al coserlas porque
los sentimientos pueden llegar muy alto
y ver las estrellas, haciendo que,
si se intentan curar antes de tiempo,
resurjan otros sentimientos como la desesperación,
la impotencia, más nostalgia de la cuenta,
melancolía del ser amado …
que acrecientan su tamaño agravando su dolor.
Su dolor puede, a veces, parecerse a cuando
te lanzan una flecha atravesando el corazón
y dejándolo con un agujero que bien podría
compararse con un agujero negro del espacio.
Las que más rápido se quieren sanar,
son las que más cuesta generalmente
porque las cosas hay que hacerlas en su debido tiempo.  


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