La venganza
La venganza dicen que
“es un plato que se sirve frío”
porque suele hacerse de rogar
para pillar de imprevisto.
Arde en tu interior como una llama
que brota en tus entrañas y que
se va haciendo más grande poco a poco.
Busca la justicia, el consuelo
y descanso del alma, busca descansar
y con ello, desaparecer.
Se alimenta con la ira y el rencor.
Es un sentimiento muy negativo
que se mueve por su propio interés,
por desear el mal en el otro
y actuar de acorde a este mal.
Su causa suele ser el dolor por algo ajeno
de tu culpa que te afecta directamente
No nos toca a nosotros llevarla a la práctica
sino que le pertenece al de arriba
el día del juicio de cada un@,
pero para estar de acuerdo con esto,
hay que saber esperar.
Solo se calma cuando ha logrado su objetivo
o cuando consigues que nazca en ti
la indiferencia por desesperación
o por el paso del tiempo.
Es un sentimiento muy fuerte que es mejor
no sentir porque es difícil
de eliminar en el ser de cada un@.
“La venganza nunca es buena,
mata el alma y la envenena”.
Es igual de gris que este día.
Es un acto de cobardía y egoísmo cuando se ejerce.
Hay gente que, tristemente tiene la ideología
de “ojo por ojo y diente por diente”,
porque es lo que apetece hacer
humanamente cuando sufres por culpa de alguien.
Dicen que "la venganza eterniza los odios"
porque al fin y al cabo actúa motivada
por este sentimiento
de falta de amor para con el otro.
Como mejor se debe actuar es
“cuando el olvido es la única venganza y
el único perdón.” O lo que es lo mismo,
"vengándose, uno iguala a su enemigo;
perdonando, uno se muestra superior a él."
Se simboliza con un puño levantado
como señal de un golpe que se va a realizar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario