Los sueños y las ilusiones
Van de mano y no están interconectados,
“cuando un sueño muere es porque se ha hecho real”,
o porque la impaciencia le ha ganado la guerra
tras muchas batallas de lucha,
algún@s se hacen realidad y otros los deseas tanto
que ni te parecen sueños sino una parte de ti,
cuando se cumplen te sientes el más afortunado del mundo
y cuando no, puedes llegar a desesperar creyendo que va a llegar,
los hay pequeños e insignificantes y
grandes que parecen un imposible,
pero la esperanza es lo único que no se pierde
y en el caso de los sueños se muestra en su cara más débil,
es muy vulnerable porque solo es el tiempo
el que puede hacer o que sea eterna,
o que se pierda aun así siempre es recomendable tener
los pies en la tierra y no despegar porque te puedes perder
en el infinito de tus sueños y creer que estás viviendo
en una utopía maravillosa y magnifica
que ha llamado a tu puerta sin avisar de su llegada.
Son, a veces, una pura fantasía que te gustaría
creer que es real y vivir como una verdad,
pero en la mayoría de los casos son, simplemente,
producto de tu imaginación.
Parecen irrealizables a veces, pero,
cuando menos lo esperas cobran vida en este mundo
y se disfrutan con gusto y detenidamente;
a veces los sueños se transforman en pequeñas peticiones
en forma de oraciones simples que te hacen descubrir
que tienes ilusiones en la vida y objetivos que cumplir;
para una persona luchadora y al borde de la muerte,
un sueño suyo puede ser seguir respirando cada día;
todo el mundo que tiene esperanza en algo o en alguien tiene uno,
no se pude vivir sin querer o mejor dicho, desear algo;
hay gente que lucha por conseguirlo y gente que,
como lo ve demasiado difícil, no tiene fe en ella misma
y se rinde ante el obstáculo del destino
que le pone la vida a un metro.
Los sueños necesitan que se cumplan a veces
para creer en su existencia, porque parece que no son
de este mundo sino del mundo futuro o de la fuerza de la mente
que puede hacer creer cosas que no existen en realidad.
El que tiene un sueño ya tiene un paso marcado
y algo ganado a la desesperanza,
solo es cuestión de que sus pies no se desvíen por otro camino
o porque cojan la opción más fácil,
que es la de darse la vuelta para no volver.
Cuando te pierdes entre los tuyos,
intenta encontrarte rápido para saber
por dónde caminar cuanto antes.
El mundo de lo onírico es más complejo de lo que aparenta,
esconde muchos secretos ocultos de cada persona
que solo el que conoce sus sueños, sabe lo que encierra ese baúl.
Si un proyecto de sueño no llega a su fin,
será porque no tenía que hacerlo;
hay veces que Morfeo toca con su dedo a un afortunado
y hace que se cumplan en su vida muchos sueños,
a lo mejor ese afortunado no ha sido visto
por su compañero Cupido y no le ha permitido nunca
tener un sueño dorado;
mucha gente le tiene miedo al sueño eterno
porque piensan que será un sueño de por vida del que nunca
van a despertar por mucho que sueñen que lo harán.
Las ilusiones, es lo que tampoco nunca se debería perder
para tener una esperanza vana o no, artificial o real,
parece que viven el mundo de la ficción
pero pueden traspasar la delgada línea que las separan
en cuestión de segundos.
A más de uno le gustaría vivir a base de estas
y no salir de la nube que las envuelve porque cuando
se tienen muchas y nos las creemos,
pasan a formar parte de la vida de una forma diferente,
nos acostumbramos rápido porque se está a gusto entre ellas.
Cuando se comparten, se sueña en primera persona
con la persona que tienes al lado.
Te aportan felicidad, vives en tu mundo utópico
que está a 3 metros sobre el cielo.
Con ellas parece que puedes volar muy alto,
pero hay que tener cuidado con hasta donde subes,
porque si te caes, la caída te puede dejar en el sitio.
Se parecen al estado en el que te encuentras cuando
Cupido te lanza una de sus flechas que van cargadas
de amor y de sentimientos
De ellas no se vive, por mucho que la gente se empeñe
en creer lo contrario, pero sí que te crean un mundo aparte
gracias a la imaginación que tienen como base.
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