La riqueza y la pobreza
¿Qué es una moneda para un rico? Nada,
una más, ¿qué más le da? puede ser que no sepa valorarla
como en la mayoría de los casos.
¿y para un pobre? Todo, es una comida que necesita,
es poder terminar de reunir lo que necesita
para un medicamento o para dormir calentito
en una fría y húmeda noche invernal, es un yogurt para su hij@,
es lo que le falta para comprarse un litro de leche;
es en general lo que le falta para ser un poquito más feliz
por un día o en su día a día, mejor dicho.
La mitad del planeta rico,
la otra mitad pobre… ¿Dónde parece que se esconde la justicia?
¿ en el cielo tal vez? O, mejor dicho…
¿ en el cielo seguro? La celestial sí.
Para las personas de clase media una moneda no implica mucho,
pero para una tercermundista es un plato de comida.
El cambio de pobre a rico es muy fácil,
porque a lo bueno se acostumbre el ser humano rápido
pero de rico a pobre puede dejarte traumas psicológicos.
Hay que saber darse cuenta de que en este mundo
las dos existen en una balanza que nunca estará equilibrada
y tristemente esto se puede observar en el mundo en el que vivimos
¿por qué unos tanto y otros tan poco?
¿hasta dónde puede llegar la avaricia del ser humano?
¿ hasta cuándo? ¿ hasta traspasar fronteras quizás?
Hay que luchar por los más desfavorecidos,
porque esa justicia se haga verdad en ellos y crean en ella
que la necesita como un plato de comida,
porque una moneda NO vale lo mismo en unas manos que en otras
y tampoco significa lo mismo para sus respectivos dueños.
Las dos son consecuencias del ser humano,
de su egoísmo y vanidad, lo importante para éste es conseguir más:
más dinero, más poder, más fuerza económicamente
hasta que reviente la burbuja inmobiliaria
y así empezar a valorar un poco más lo que tenemos, pero…
¿para qué, para vivir más superficialmente con vanos caprichos?
¿qué más da?, más prestigio, más territorio, más …
siempre es más de más; y el otro, ¿dónde queda?
¿en un segundo plano, o mejor dicho, en un tercero?
Porque antes, van los intereses personales, después del dinero.
Están separadas por la fina línea superficial del dinero,
entre ellas hay un profundo abismo que a más de uno
le gustaría saltar para el lado bueno;
“no sé qué tiene el dinero que hace al pobre rico
y al rico hace pordiosero”,
Son los polos opuestos, uno rechazado y otro deseado,
uno valorado y otro no; uno una alegría inútil y otro un infierno,
uno mucho material y otro nada.
El que es afortunado en valores como la bondad, la generosidad,
la solidaridad, la fe, la caridad, la amistad, etc. etc.
y se ha dado cuenta, ya tiene un motivo más
por el que dar gracias a Dios, aunque sea pobre.
La mayoría de la gente no sabe apreciar las cosas buenas
que tiene, mientras que yo seguiré preguntándome
¿qué implica una moneda en comparación con una sonrisa
de felicidad de un ser querido o propia por tener cosas
que no se pueden comprar con dinero?
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