lunes, 22 de noviembre de 2010

las calles

Las calles

Algunas sin salida, otras sin camino,
de muchos tipos en bastantes países,
siempre te llevan a algún lugar conocido o no.
Oscuras, luminosas, rectas o dobladas
y con curvas siempre tienen un fin.
Unas llevan a otras.
Algunas pobres y sin muros,
otras lujosas y con muchas casitas ocupándolas,
reflejan el status social del barrio.
Pueden parecer eternas al tener muchos kilómetros.
Son las hermanas pequeñas de las avenidas.
Las sombrías y tenebrosas,
le dan un punto oportuno a una película de miedo.
Las claras, trasmiten paz y tranquilidad.
El color de los edificios las acompañan
y puede hacer que parezca más grande
o más pequeña de lo que son.
Si vas sol@ de noche por una apagada,
te puede invadir la misma sensación
de miedo que cuando ves una película de terror a solas,
o incluso más grande, haciendo que aligeres la marcha
y echando miradas atrás; y es en ese momento,
cuando empiezas a recordar cosas
que te dan miedo o casos de personas desaparecidas
y es lo que hay que intentar evitar.
Se prefiere coger muchas cortas para atajar,
pero e puedes perder en una cuidad grande en el intento,
aunque tomar las avenidas
es el camino más bonito.
Las de Venecia son muy peculiares
porque son acuáticas.
Las de Roma son preciosas porque esconden
pequeñas esculturas en cada esquina
Las de París simplemente son únicas
Las hay bonitas y feas, en llano y en cuesta,
pero todas diferentes, aunque algunas se dan aires
que las hacen parecer calcos de otras.
Las hay muy famosas y otras no tanto.
Cuando se llenan de gente están vivas
y cuando no hay gente sobre ellas, es mejor no cogerlas.

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