La pereza
Otro de los pecados capitales
Afecta a muchos
Aparece sobre todo cuando hay que obedecer
a las obligaciones y cumplir responsabilidades.
También cuando llueve
porque va acompañando al día.
Si, cuando hay que hacer cosas por obligación,
te dejas llevar por la pereza, debes después
tener que acarrear con sus consecuencias.
Incita a quedarse en el sofá
pasando las horas muertas.
Va guiada por la comodidad personal
y cuando no la consigues, te molesta.
Es un vicio que lleva, a veces, a la tristeza y,
con ella, a la depresión.
Te ahorra esfuerzo y energía.
Hace que te apalanques.
En algunos es más fuerte que en otros.
Es una desgana profunda y continua
que incita a no hacer nada o dormir.
Puede relacionarse con el aburrimiento.
Se puede convertir en una rutina
si te dejas llevar y puede contigo.
Hay que aprender a superarla
con fuerza de voluntad.
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