Los pájaros
Son libres como el viento porque tienen
alas que mueven las corrientes de aire,
no tiene un lugar fijo ni una meta que conseguir,
se mueven por instinto y me dan envidia
muchas veces porque pueden volar y sentir
esa libertad que los caracteriza cada día.
Son preciosos y los hay de muchos tipos, colores,
formas y tamaños, pero los que más me gustan
son los pequeñitos, en especial los inseparables
y los gorriones, aunque los loros no están mal,
los encuentro graciosos, cómicos más bien, y simpáticos.
Como mascotas, nos acompañan porque
nos hacen compañía y les puedes contar
lo que quieras aunque no te puedan dar consejos,
porque, para eso, están l@s amig@s.
Puedes hacer que te sientas libre.
Tienen que luchar contra viento y marea
para llegar a su destino.
Representan la libertad, vuelan de una forma
tan natural como el viento que los mueve.
Algunos van dando saltitos haciendo
que resulte curiosa su forma de caminar.
No me gustaría vivir donde ellos,
porque tengo un poco de vértigo.
Tienen que aprender a sobrevivir
a los obstáculos de la naturaleza.
No les gusta la lluvia, vuelan más rápido
y se refugian en cuanto ésta sale para mojar.
Protegen y cuidan sus nidos con uñas y dientes,
igual que a sus hijos.
Las gaviotas son muy románticas
porque adoran ver las puestas de sol en la playa,
yo a más de una le pondría unas gafas de sol
para darles un toque más rockero y les pondría
un porro en la boca, para que parecieran más bohemias.
Planean para agilizar su vuelo aunque no todas vuelan.
Son tan dulces como la piel de un bebé
y tan finas como la langue française.
El paisaje de los gorriones dando saltitos
a la orilla del mar para esquivar el final de una ola,
es lo más natural que he visto nunca.

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