Mi trocito de playa de Punta
Cuando te veo y te siento haces brotar en mí recuerdos pasados de una infancia feliz, momentos con mis amig@s; charlas absurdas y conversaciones profundas con coleg@s, también confidencias tan solo nuestras; me traes a la memoria esa parte de mí que solo tú y yo conocemos, esas risas, esas lágrimas que escondes en tu corazón y guardas en tu alma con siete cerrojos; cuando estás lejos te echo de menos y cuando estás a mi lado, o mejor dicho, yo al tuyo, me transmites paz, tranquilidad y me haces sentirme libre.
Creo que a estas alturas, sabes tanto de mí, que ya somos parte la una de la otra. A veces pienso que nos fusionamos en una con palabras al escucharte de fondo
Sé que siempre podré contar contigo y que siempre estarás ahí para disfrutarte y sentirte una vez más; para encontrar mi parte infantil y que es mi más pura. No te cambiaría por ningún otro paisaje en el que pudiera vivir.
Me conoces bien, sabes de mis defectos y que temo a veces enfrentarme al futuro.
El destino te ha intentado cambiar pero ni he querido ni hubiera podido transformarte ni hacer un trueque por otra de tus partes “guiris” más alejadas de tu esencia, de tu Andalucía, de tus costumbres y tradiciones porque siempre has sido tú, siempre te he valorado y lo seguiré haciendo porque eres perfecta y tu temperatura también, porque es donde me he bañado toda la vida, es donde está la casa de mi abuela
donde he construido castillos de arena derrumbados a veces por mi hermano, ha sido contigo y en ti por donde he paseado, porque has sido tú, mi Calypso, mi confidente de mi incertidumbre en varios momentos y de palabras que dejamos que el tiempo se las llevara, donde he jugado con mi hermano, con mi primo y con Maca a retarte cogiendo tus olas con la tabla, donde Maca, Noe y yo hacíamos pequeñas volteretas y pinos cuando peques en tu agua, a veces transparente, otras muy oscuras, donde jugábamos a pasarnos los globos de agua y a tirárselos a mi hermano, donde hacíamos carreras, donde nos lanzábamos bolas de arena y reíamos felices, donde nos sumergíamos para coger arena del fondo y tirarla, donde he jugado tantas torneos a las palas con tanta gente, donde hice el amago de volar mi primera cometa, donde he bailado en el “mosquito” y donde te he visto en tu estado más puros, en tu auge, que son tus atardeceres y en tus profundos y sabios despertares amaneciendo, te he visto triste cubierta por nubes grises que ocultaban tus maravillosas puestas de sol y te he visto llorar y es donde he visto que unas lágrimas, por el tiempo robadas empapaban tu arena, eres donde tan bien se respira tu brisa marina porque es pura naturaleza.
Te he visto enfurecida, apacible, he visto como cada verano eres diferente porque tienes más o menos dunas, he visto tus mareas más altas como las de este verano.
Escondes paisajes preciosos con gaviotas contemplando tu decadencia del sol que te pertenece.
Tú eres la dueña de dos de mis palabras que se transforman en sentimientos: Te Añoro
Tú eres la dueña de dos de mis palabras que se transforman en sentimientos: Te Añoro
No hay comentarios:
Publicar un comentario