viernes, 19 de noviembre de 2010

las olas

Las olas

Tienen una fuerza increíblemente grande.
Son un elemento precioso
de la naturaleza que componen.
Pueden ser grandes o pequeñitas,
pero se van empequeñeciendo a medida
que van recorriendo su camino.
A veces demuestran tener la misma serenidad
que el color que las componen.
Y son tan puras como el color que dejan a su paso.
Pueden ser también de color verde,
mostrando así las esperanza que tienen, más de una,
de sobrevivir, pero se refleje el color que se refleje
sobre ellas, todas son transparente
porque no son más que el color del agua.
Pueden verse tras un fondo blanco
si aparecen en la bañera.
Están en continuo movimiento porque
forman parte del mundo natural.
Cuando son grandes asustan y cuando
son pequeñitas como una hormiga
parecen ridículas.
Se han llevado la vida de más de un@
Son tan poderosas
como el viento que las mueve.
Algunas limitan con el horizonte
en el que se pierden muchas veces.
Van acorde con la marea que las transporta.
Su origen es el mar y
su destino es el contacto con la arena.
Te salpican refrescándote.
Las hay cálidas y frías
Cuando hay bandera roja es mejor no
surcarlas con una tabla.
Cogerlas son el hobbit de más de uno.
Son misteriosas porque son impredecibles. 
A veces me gustaría ser más fuerte que ellas
y poder vencerlas,
otras veces me gustaría que con un chasquido
pudieran desaparecer para mostrar
un paisaje calmo y sereno.
Esconden secretos que solo el mar conoce.
Cuando aparecen por un arrecife
muestran un paisaje muy natural.
Cuando surgen por una isla que nace,
se dejan ver al revés de la marea,
porque las olas parece que van hacia fuera,
en vez de sentirse en los pies, doy fe.
Nunca se sabe ni dónde ni cómo
de pequeña va a terminar una.
Me gustaría saber surcarlas para
sentirme libre, pero es muy difícil.

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