martes, 23 de noviembre de 2010

el frío

El frío

Cada vez más presente, falta poco
para que llegue a su auge,
se nota en las hojas que caen de los árboles
en pleno otoño y que, a veces,
veo caer al lado de la terraza.
Te hiela, puede incluso matarte de hipotermia.
Deja heladas las montañas,
convierte a los lagos en bloques de hielo puro.
Un paisaje de una playa nevada es peculiar.
El de Huelva, como es húmedo,
cala hasta los huesos y es más difícil de combatirlo;
el del norte es frío como el hielo.
Deja paisajes precisos.
En el polo norte siempre los hay.
Yo soy más de soportar el calor.
Te congela los pies, las manos y la nariz.
Hace falta un buen chaquetón y guantes
o una buena estufa bajo techo para vencerlo.
El de por la mañana temprano, hay veces
que apetece por sentir
la dura cara del invierno en el cuerpo.
Suele avecinar tiempos más fríos.
Cuando llega una ola, es mejor estar en casa.   
Cuando llega entran ganas
de un cola-cao calentito en la estufa
Transforma los días grises en más oscuros
y fríos de lo que puedan ser
Se le asocia a la luna porque tiene su mismo color,
también al miedo, porque se siente
la misma sensación cuando aparece
y a todo lo relacionado con este mundo
y con los seres que lo habitan
en la fantasía de nuestra imaginación.
Cuando te pilla despreveni@,
te resfría durante un tiempo y puedes llegar
a enfermar de gripe por su culpa,
es cuando hacen falta pastillas.
Deja estampas navideñas de casitas
con chimeneas encendidas,
pues el fuego es su mayor enemigo.


Otro de sus grandes enemigos, el calor
y las estaciones en las que aparece,
también lo es el sol porque ilumina y calienta.
Hay sentimientos muy fríos, tanto como éste,
como el egoísmo, la insinceridad, la ira, la pereza, …

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