lunes, 20 de diciembre de 2010

la frialdad

La frialdad

Cuando llega la lluvia parece que se desvanece un poco
Hay tipos de frío y tipos de frío, los del nortes y los del sur.
Llega en forma de ola polar a los sentimientos y causan tal sorpresa que bien podría dejar petrificad@ a más de un@.
Es la consecuencia del arrepentimiento interior y profundo que se podía haber evitado como tantas otras cosas.
Con respecto al tiempo, trae de nuevo el presente recuerdo de turrones, polvorones, bombones y todos los tipos de dulces de Navidad.
Es tan triste como las gota que escucho caer tras mi ventana y está tan sola como las que bajan por el cristal aunque puede ir acompañada de sus amigas harpías como son la avaricia, la tristeza y la maladad en general.
Puede dejar partes del corazón congeladas y hacer que haya que esperar hasta que llegue el caluroso sol del verano que las pueda derretir y hacer que renazcan de nuevo.
Está en los árboles secos, en los lagos helados, en las cimas de montañas nevadas, en la playa semicongelada cuando sobre ella caen copos de nieve.
Se la asocia al invierno porque es donde más aparece aunque en verano se puede dar en las noche de septiembre.
Deja icebergs de sensaciones, impresiones y realidades a su paso.
Puede entrar como una inyección que a nadie le gustaría ponerse y debe ser combatida con buenos actos.
Parece que está lejana, pero las distancias pueden engañar.
Es grande la indiferencia que se produce cuando se deja ver pues no muestra interés por nada. Y puede llegar a dominar los nervios.
Puede resonar como los truenos o ser tan ligera como una sombra en la noche.
Está relacionada con el mundo nocturno porque es cuando más bajan las temperaturas, a parte de al alba, pues no se ve fácilmente ni se ve llegar.
Es la que tienen los piratas en su sangre porque ésta es más fría que la propia cordura.

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