La amargura
Yo siempre digo que para amargarse siempre hay tiempo y es verdad pues, nunca se saben cuando van a llegar los problemas gordos y los sufrimientos inevitables.
Es amarga como su propio nombre indica como el café y no suele dejar buen sabor de boca.
Está tan amargada como este día triste que no deja ver un insignificante rayo de sol
Es áspera como un coco y fría como el hielo.
Tarde o temprano llega desgraciadamente a la vida entrando con cualquier excusa de peso normalmente para llegar al alma.
No va conmigo ni todo los sentimientos que la rodean porque soy de las que suele ver el vaso medio lleno la mayoría de las veces por el infierno que me toque pasar.
Su esencia puede ser una de las características del amor cuando es un amor difícil.
Está salada como el mar.
Es como este lluvioso y fresquito día que apaga sentimientos o los trasforma en oscuros.
Puede ser la consecuencia de una falta de responsabilidad o de un nuevo obstáculo difícil de superar que te pone la vida.
Suele tener como consecuencia ansias de venganza que se gustarían colmar queriendo que la amargura llegara a la otra persona.
Está ácida como el limón y no le gusta a nadie
Puede ir acompañada de la envidia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario