La enemistad
Siempre está enfadada.
Es mejor no sentirla, por propia experiencia.
Si tu rival es un peligroso bucanero armado, más vale que corras
Es opuesta a la amistad en todos los sentidos
Se da entre el blanco y el negro y cuando ninguno gana, se fusionan en un gris neutro.
Aparece también entre los malos y los buenos, entre la bondad y la maldad, entre el fuego y el hielo, entre números y letras, entre la nada y el vacío y el todo, entre las ideas y los huecos conceptuales, entre la playa y el campo, entre una llanura y una montaña, entre luz y oscuridad, entre océanos y desiertos, etc, etc.
Ocupa un hueco en el egoísmo de la ira de las personas.
Surge por una faena sufrida, por una desgracia natural
Está sola como el número uno pero hay que tener cuidado porque puede contagiarse.
Se transmite por sentimientos de rencor y venganza que engloban situaciones de crisis sentimentales.
Es sincera con ella misma y con los sentimientos que esconde
Puede ser mutua o no, pero suele serlo
Es un odio profundo e interno hacia un ser vivo que ha hecho daño
Está motivado por malas acciones
Se desea el mismo mal cometido a la otra persona.
Es un antivalor natural en el ser humano
Este enfrentamiento no trae nada bueno consigo.
Es una tensión que derrota todo positivismo del ser humano.
Hace descarriar buenos sentimientos
Hace que se pierda la antigua amistad cuando nace.
No me gustaría sentirla porque ese odio es un pecado.
Es una hostilidad muy grande la que se siente cuando aparece.
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