viernes, 3 de diciembre de 2010

el azar o las reflexiones

El azar o las casualidades

No cre en ellas por mi ideología,
pienso que las cosas no suceden por casualidad
que ocurrir porque tienen que suceder,
 y porque las produce un dios en el que no creo,
el del destino aunque hay veces que pienso
que me ha pasado más de una porque
hay cosas que parecen imposibles
irreales sin lógica ninguna.
Se confunden con la suerte o con la mala suerte,
que es cuando se le echa
la culpa a Dios por cómo actúa.
Tampoco creo en la suerte sino en
los acontecimientos escritos en el libro del cielo.
La gente suele creer en ellas.
Son difíciles de entender las mayoría de las veces.
Parecen no tener explicación lógica.
A veces nos hacer ser felices.
No tienen causa pero sí consecuencias.
No hay relación entre los hechos que suceden.
Se les echa la culpa de errores
cometidos para salvar el pellejo
Pertenecen al mundo de lo inexplicable
y a veces se las atribuyen a fenómenos sobrenaturales.
Hay gente que las suele confundir
con los milagros y más comúnmente ocurre al contrario,
sobre todo la gente en crisis de fe continua.
Parecen acontecimientos accidentales
que se han cruzado en el camino equivocado
de la vida de personas.
Se respiran en el ambiente y en la vida cotidiana.
Pueden sobrepasar el mundo real poniendo rumbo
hacia nortes mentales desconocidos
nunca antes descubiertos por nadie pues la mente
y su poder es tan grande como el vacío del universo.
Algunas se producen por la falta de conocimiento
que caracteriza a la ignoracia de un ser sorprendido.
Hay gente que piensa que las cosas le suceden
por haber hecho algo en otra vida
y de lo que no se acuerda.  
Forman parte de las leyes de la naturaleza.
Sucenden sin orden ni conciencia,
no van por lo tanto ligadas a una lógica.
En muchos casos no va con la voluntad
deseada por las personas.
No se pueden calcular las probabilidades
de que te ocurra una en un momento de tu vida u otro.

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