lunes, 20 de diciembre de 2010

el fracaso

El fracaso

Es una insatisfacción personal tras un esfuerzo realizado con cariño o sin él.
Me gustaría meterlo más de una vez en un frasco que poder romper o en una botella y lanzarla al mar, que llegara a una catarata y que se perdiera en un sinfín de gotas de agua.
Puede tener como consecuencia que dos lágrimas sean robadas por actos justos o injustos.
Es la sensación de pérdida que da lugar a la de impotencia y puede tener como consecuencia o la indiferencia por el objetivo fracasado o las ganas de luchar de nuevo por conseguirlo eso está en el interiro de cada persona.
Cuando llega por casualidad o no, cambia el estado de ánimo hasta un límite inimaginable y cuando desaparece es alivio lo que se siente.
Se combate con la propia fuerza de voluntad o con una mano amiga que sabes que puedes contar con ella para lo que sea.
Es tan triste como este día de casi invierno, que parece que la continua presencia de éstos, está amargando a esta estación. 
Es un obstáculo de la vida con el que hay o que aprender a convivir, o superar cuando llegue, pero siempre hay que saber aceptarlo. 
Es una batalla perdida o la guerra, como consecuencia de muchas batallas derrotadas, depende del grado de fracaso que se hable.
Es la consecuencia de algo que no ha tenido buen fin, que se esperaba que tomara otro camino o de un resultado que ha sorprendido por su carácter negativo.
Puede producir una gran frustación, pero lo importante es saber continuar en las adeversidades; aprender a caerse por el lado que sea menos doloroso pero sin olvidar que no te puedes fracturar en lo que te tienes que apoyar para levantarte.
Esta falta de éxito puede ser producida por falta de esfuerzo, por desgana o desinterés o por la propia indiferencia ante actos de deber.
Cuando se actúa con actos de cobardía suele llegar siempre porque el no tener una meta pasa factura tarde o temprano dejando una frustación o una depresión que no sé qué es peor.
Puede darse el fracaso con uno mismo, que no sé si es más fuerte que el de con los demás, en el segundo caso afecta a seres del entorno y en el primero a tu fortaleza e interior que podrías creer que era de piedra, igualmente, no es agradable en ninguno de los casos pero siempre debería ser bien recibido pues ayuda a superarse a un@ mism@ haciendo que se madure y que esa maduración se muestre a la hora de actuar de nuevo o tomar una decisión por el camino correcto y sabiendo esquivar obstáculos.

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