sábado, 15 de enero de 2011

repaso

A veces es lo que pienso que me hace falta
para mejorar como persona,
para recordar mis defectos, reasimilarlos,
y creérmelos otra vez,
para redescubrir que no soy perfecta,
pues soy humana,
para darme cuenta de que hay versos incompletos en mi vida,
huecos de ingenuidad, o de falta de sabíduria mejor dicho,
vacíos de cultura y una pizca todavía de inocencia.
Recuerdo tiempos en los que me daba miedo ver
como podía estar madurando tan rapido,
 en ese tiempo me creía casi perfecta,
 me daba miedo pensar que lo era y eso me hacía
 sentirme humilde en mi persona,
 ahí es cuando me dí cuenta de lo importante que era la humildad,
de la importancia de la generosidad, y de que inconscientemente,
esperaba algo no material de otras personas,
que llegó en su justa medida
aunque yo no me lo quería terminar de creer.
Todo tiene un principio y un fin, pero, es en el camino,
cuando más me sorprendí de cómo es la vida,
de cómo podía sentirla y valorarla de una forma tan necesaria
porque llegué a las consecuencias positivas en mi personalidad
de un trocito del camino de mi vida,
 llegué sin darme cuenta al centro del pays de ternura
 que por aquel entonces estaba más reciente.
Muchas veces hecho de menos esa seguridad en mí misma
que se me inculcó como un sello en el corazón en ese periodo,
aunque a veces lo olvide; lo echo de menos
y está tan cerca de mí como mi propia personalidad.
Se mostraba en mis palabras, cambié mi forma de pensar,
de hablar, hasta se podría decir de reaccionar,
intentando seguir la forma del Todopoderoso
del que me habían hablado bastante, tiempo atrás.
Fue el último cambio que forjó mi personalidad
y que parece que un día olvidé
o se quedó en el pasado de los paseos por mi trocito de playa.
Fue un cambio brusco que me sorprendió a mí misma tanto,
porque era desconocido para mí.
Es una pequña historia que guardo
en el mismo anonimato que este tesorito literario.
Fue simplemente el fin de alguna época de mi vida
en la que había recogido mucha semilla, la cultivé,
la regué y dió lugar a una personalidad que quiero creer
porque para mi es más fácil que está a medias
desde hace seis meses, pero que los ciemientos
no se han destruido por el momento aunque los haya debilitado mucho,
queriendo olvidar reglas morales y
actuando como si nunca hubieran existido,
tarde o temprano me tenía que revelar contra mí misma
hasta reaccionar, pero no sabía que dolía tanto.
Dspués me ví muy estancada, lo que supuso un choc curioso,
avanzaba más lentamente se podría decir,
pero esto no es más que otra época para aprender,
para descubrir que cada una tiene un encanto especial
que hay que aprender a desvelar,
que aunque mi filosofía y mis pensamientos abstractos
me sorprendan a veces por el inmeso poder que hacen que valore,
porque son espontáneos como un eclipse
o dudosos como el color del mar, pero,
pasará, espero que igual de bien y duro que hasta ahora
¿aprenderé? conociéndome, seguro, y al final lo valoraré
y solo serán testigo unas líneas como ésta
y nuevas experiencias que guardan mi corazón
y si son duras, serán como la herida que sanará con el tiempo.
La vida va por ciclos y felizmente, no puedo decir otra cosa más que
c´est la vie, porque, ¿para qué rebelarse? siempre es mejor
ir a favor de la corriente, de la vida misma,
que tira el destino con más fuerza que la marea en plena tormenta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario