viernes, 28 de octubre de 2011

la felicidad

Es como un tesoro que se encuentra en la isla fugitiva de la "Mano de Midas". La frustración humana por excelencia en muchos géneros. Una búsqueda para una constante alegría. Es demasiado humilde para algunos. Tiene dos grandes enemigos, la vanidad y el odio. La impaciencia no casa con ella, al contrario que la prudencia y suele ir de la mano con la verdad y el amor.
Es sabia y particular, valiente y eficaz. Se esconde tras "Casiopea". Es amiga de las constelaciones y amante de la bondad. Es única e inimitable; no lleva caretas ni disfraces y es pura como el agua del Jordán. De rayas o de cuadros , simpre parace que va un paso por delante, que la carrera de la vida es para ella un paseo y que se cuela por la rendija del paraíso perdido. Es como un pergrino que se guía por pompas de jabón, como una rosa en el mar o como una bola de cristal que deja ver una casita nevada. Está dotada de belleza y atrae, sobre todo al más desgraciado. A veces se camufla con la poesía, en casos de los bohemios enamorados de las palabras. Está al alcance de la mano, solo hay que mirar en la dirección correcta. La mía la encontré un día, pero aun así nunca dejaré de seguir buscandola

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