Llevo por Francia un mes y los días se me pasan como las horas de un reloj que en cada tic activa un mecanismo de movimiento.
Un mes de movimiento, de caos, de gastos, de papeles, de follones, de clases, de estudio, de incomprensión, de una matrícula que se hace de rogar un mes de organización de hecho y también de ubicación y adaptación a otros horarios, de rayes, de echar de menos mi tierra y a mi gente un poquito, etc., etc.
Pero también un mes de salidas a tope, de picnics, de conocer lugares y cada vez a más gente y de pasármelo en grande.
Un mes de palabras, de sacármelas de debajo de la manga, de jugar con el lenguaje y de volverme loca por su culpa, de aprender, de experiencia, de intuiciones, sensaciones y sentimientos que han florecido como la nostalgia o como el de la alegre primavera;
un mes de ilusión, de leer miradas,
un mes de subidas y bajadas por unas cuestas que matan.
El mes del agotador Puy de Dôme y el de las cervecitas con diferentes siropes más caras de mi vida.
El mes de la horrible subida a la catedral y de la visita de Mont Ferrand.
El mes de las crêpes, del chocolate, de los postres y del francés.
El mes de tomar decisiones y en el que apenas ha existido reposo.
El mes de los contratos, del internet, del movil de la facultad y de la resi.
El mes del tranvía, del patinaje, del teatro, del billar, del laser game, del Domino´s Pizza y el de un cumple muy chulo.
El mes de tener la amistad como familia y la familia muy presente.
El mes de una seguridad tan viva como la naturaleza de por aquí.
Un mes de contrastes, de olvidar antiguas dudas y miedos y de comenzar de cero.
El mes del fresquete y de ver cómo caen las hojas de los árboles que van tiñendo el tiempo de morado.
Un mes de días duros y desesperantes; de días grises y alguna que otra lluvia;
pero un mes bastante alegre explorando tierras francesas y descubriendo el encanto de un volcán.
Un mes en definitiva de cambios tan grandes y bruscos como el tiempo, con un frío que ha llegado tan de repente a esta ciudad pero el mes más diferente de toda mi vida y uno de los más guays y que no cambiaría por ningún otro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario