viernes, 29 de octubre de 2010

Para mi unico hermano ( más vale tarde que nunca)

Para mi único hermano

Llevamos queriéndonos y aguantándonos mucho tiempo, te he visto crecer, rebelarte contra nuestros padres y contra el camino y contra Jesuscristo cuando no entendías cosas de la vida y también te he visto madurar, que lo tuyo te ha costado hermanito, aunque todavía te falta mucho, como a mí; nos picábamos por ver quien desayunaba más galletas cuétara, jugábamos a las fuerzas vitálicas saltando en la cama y nos lo pasábamos pipa en cada cumpleaños que siempre se juntaban nuestros amigos porque los celebrábamos juntos, es lo que tiene que nuestros cumples estén tan cercas, me acompañabas en el cole para e no estuviera solita en cada recreo cuando entre en la guardería y lloraba como una madalena, cuando por aquel entonces mi seño Regina era mi tercera abuela, corríamos como locos para no perder el autobús de línea al salir de clase porque después teníamos que volver y más de una vez me monté gracias a ti, porque corrías más que yo y le decías al conductor que me esperara, teníamos nuestros motes que mejor no mencionar, nos insultábamos y pegábamos por chorradas, porque me picabas y porque los dos teníamos muchas narices para empezar a darnos, pero como tenías más fuerza que yo, yo siempre salía perdiendo y hacía como la que le dolía todo y lloraba fingiendo delante de mamá, otras veces lloraba porque eras muy bruto. Empecé a comer menos a los 2 años por tu culpa porque te tenía envidia y te copié porque tú no comías, porque quería llamar la atención de mamá yo también, típico en los peques; siempre te has caracterizado por tu poco apetito, por eso estabas y estás tan delgadito, porque si por ti fuera, no comerías en un día en la nieve por ejemplo. A veces desesperábamos a mamá que nos terminaba castigando en nuestros cuartos y después, como nos aburríamos, nos comunicábamos por golpecitos en la pared.
Te he visto pasar por una urticaria que te hizo pasarlas muy canutas, tuviste que bañarte en pleno enero en el agua del mar y usar un jabón de avena muy raro que no olía a nada, pobrecito.
Te he visto con gafas cuando éramos casi igual de altos y con aparatos cuando te toco pasarlas canutas.
Te he visto pasarlo regular por algún que otro amor y te he visto en tu época cani y pija y ahora surfera, haber si eliges de una vez por ti mismo y no por tus amigos, que falta te hace cariño. Nos poníamos de acuerdo para meter alguna que otra bola a papa y mama y nos cubríamos las espaldas mutuamente con nuestras mentirijillas.
Tengo en mis recuerdos muchos viajes contigo con papá y mamá en esas largas horas de coche que nos pegábamos tú con tu fatiga habitual y yo con mi manzanilla con anís para no morirme por el camino, que se hacía corto en verdad gracias a los famosos cuentos de las cintas amarillas, cada verano de camping en camping, conocimos muchos sitios los cuatro y en cada sitio protestabas porque no te gustaba visitar cosas chulas e interesantes, eras un petardo bueno que amargaste algún que otro viaje, pero eras chico y se entiende ahora, en cada sitio que hemos compartido juntos estoy segura de que me tuviste que gastar una broma por aburrimiento. Nos ha pasado de todo en cada viaje, hasta quedarnos si coche por Córdoba de camino a Alemania ¿lo recuerdas? Como para no. Te eché mucho de menos en el último que hice con nuestros padres a Paris porque tú ya tenías 15 años y yo 13 y estabas en la época de no quiero hacer nada con mis padres, pero yo me lo pasé en grande aunque me faltaras. También nos fuimos juntos con la gente del camino a Colonia en bus y por poco la lías con el alcohol, ¿recuerdas?, yo creo que le diste pena al catequista y por eso no te mandó para Huelva de vuelta desde Zaragoza o desde Lyon, no me acuerdo por donde andaríamos.
Me dejaste sola soportando a papá y mamá cuando te fuiste a estudiar a Sevilla y después seguí tus pasos porque mi carrera es una vocación partículas mía, no es que me hiciera especial ilusión tenerte en mi fac, porque los profesores me relacionan contigo y pueden pensar que no voy a ir a clase, pero así hacemos chanchullos y mezclas de apuntes
Te he hecho esperar muchas veces y tú a mí no tantas, como tienes tanta paciencia, será porque ya sabes que tienes una hermana lentora.
Ya te has hecho mayor y los recuerdos de la infancia contigo no los borraría por nada del mundo porque son, la mayoría de las veces, muy agradables incluso hasta los de las peleas, incluso hasta el día que me salió un chichón enorme porque me asustaste mucho y te quedaste flipado cuando corrí y salté por los sofás dando dos o tres vueltas de campana, ya ni me acuerdo, hace muchos años de eso, recuerdo que me quedé tan mal que no podía parar de llorar.
Aunque te hayas hecho mayor seguirás siendo mu hermano y los recuerdos recientes como el de tu cumple tampoco los voy a borrar porque todos son guays.

Esos 23 añitos (más vale que esto llegue tarde que nunca)

Esos 23 que tienes son los mismos que me has visto evolucionar, caerme, levantarme, sufrir, reír, divertirme, cometer locuras y más cosas que serían interminables.
Esos 23 añitos en los que hemos compartido tantas experiencias son los mismos que ya has cumplido
Esos 23 añitos que te van convirtiendo cada vez más en un pureta. En ellos te he visto pescar muchos pescados, emborracharte, estudiar pero más todavía salir de juerga, te he visto feliz y triste.
Esos 23 añitos que dicen que se escapan más rápido todavía que los 22, ya pasaste los 2 patitos, no te sientas mayor, que te faltan todavía  unos cuantos. En ellos hemos compartido alegrías y penas, familiares e individuales, me conoces muy bien y a veces escucho los consejos que me das como hermano mayor, pero nunca me ha dado por seguir tus pasos, no me han convencido, he preferido seguir mi propio rumbo, el que me ha ido marcando la vida poco a poco, puesto que el destino aunque sea impredecible, también sabemos que es particular y personal. Conozco bastante de ti, sé que te encanta el mar y la playa, en eso nos parecemos, a veces solo te intuyo porque es como si te hubiera parido, se por dónde vas a ir antes de que vayas se que eres buen chico y que no vas puteando por ahí, algunas veces parece que te he visto más perdido que otras pero bueno, es normal en nuestras jóvenes edades, sé de más de una locura tuya.
Esos 23 añitos que hoy estoy compartiendo contigo porque qué menos y ahora que he descubierto que me gusta escribir con más motivo.
Esos 23 añitos que te pertenecen ya, porque los 22 se quedaron en el pasado, estos 23 te los mereces pero espero que te apliques porque si no te voy a coger en la carrera.
Te escribo esto porque los más seguro es que tus 24 y mis 22 los celebremos en Francia, cada uno en la cuidad que esté.

No hay comentarios:

Publicar un comentario