Todo comenzó en la resi
con Ele un poco agobiada,
Y después una muuuy buena cena
para su cumple celebrar;
un poco de esto, otro de aquello
de aquí para allá
y la cerveza en el suelo,
pero alguien me superó
por una pasta que se le reveló
por un acarajotamiento
(pero con cariño Luci, tu me cononces)
un tanto curioso y sin entendimiento
y yo, como siempre, al final de la mesa puteada.
el mechero buscado por media resi,
pero al fin hallado
en la tercera planta y gracias a un colega,
para encender una velas que se resistían
y que poco a poco se fundían
(hasta que se consuman del todo vamos,
Porque han salido buenas y duraderas)
La riquíiiisima tarta hecha de todo corazón
por Nuri con todo su amor,
Unas sevillanas con un toque diferente,
por un gallo que a Luci se le escapó
fotos y unas cervezas de más;
y llegó el amigo guitarrista
(que nos acojonó a tod@s)
pidiendo unas tijeras.
Y… llegó el momento en el que Luci
(sigo sin entender cómo
porque todavía no había bebido mucho)
Se tragó la puerta,
bastante de lleno
estaba buena?
(PS: soy un poco cabrona,
pero no tengo maldad, xd)
eso solo lo sabe ella.
La noche continuó movidita,
a la hora de partir,
un poco caótico todo
pero con muuuchas ganas de bailar
y llegamos a l´appart;
bailamos y vivan las cervezas!
Los tíos que nos quieren ligar,
Pero conocemos a François,
Que estaba “empepao” y …
(que cada un@ piense la rima, xd)
Y llega el “pequeño” percance con los moritos,
Y más en particular con uno muuuy pesado,
Yo pensé por un momento que Ele había mutado,
Porque le dio de ostias hasta quedarse sin mano;
Y yo en medio porque, vamos, se lo cargaba
Y después lo amenacé, pero pasó un poco;
Llegó la hora de la recogida y del au revoir,
nos quedamos charlando con los frs en la pta;
y llegó lo peor:
palabras subidas de tonos, peleas
y unas cuantas palabras de más,
hasta que rompieron la puerta sin más,
el castillo se ha quedado sin defensa,
y Jessi un peu agobiada,
pero menos mal que la poli llegó al final;
palabras cruzadas e intercambio de información;
Nuri se va para identificar
a los capullos que iban buscando la bronca,
cuando volvió se “medio” arregló,
todo el gran follón,
nos calmamos, charlamos y sonreímos
los franceses se van
pero nos dejan un recuerdo del inolvidable día,
la bufanda en el pomo de la puerta que sobrevivió.
Y ahora este recuerdo en mi tablón.
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