Teniéndote presente vuelves a
mi realidad tal y como te recordaba. Ha pasado bastante tiempo desde la última
vez que nos imaginamos. Uno frente al otro. Esa vez que me serviste para
desconectar del ahogo en el que me hundía poco a poco; en la que me serviste de
apoyo y en la que te quise olvidar. Se ha pasado mas corto de lo que pensaba,
aunque a veces me haya parecido muy largo el tiempo de espera. Dicen que hay
que hacer otras cosas para olvidar o mejor dicho para no enfrentarse al miedo
de regresar, de volver a escribir y dejar una huella mas, quien sabe si por
miedo a una metáfora o a la vida misma. Mi tiempo sigue pasando y no creo que
en balde. Dicen que las palabras se las lleva el viento pero yo discrepo
siempre que haya un papel y una pluma, pero sobre todo una realidad digna de
dicho tiempo. El mal rato pasó y después de la tormenta llega la calma; me gustaría
que hubiera una base científica pero la de este refrán es vox populi, solo puedo
conformarme con las excepciones que confirman la regla. El tiempo es oro y un
día estás aquí y otro allí pero yo prefiero estar aquí, cerca de los míos, por
si me quedo coja.
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